Xabi propone, Higuaín ejecuta

El partido estaba a punto de comenzar cuando Xabi Alonso recorrió el campo para hablar con sus compañeros y sus compañeros lo fueron a buscar para recibir las últimas consignas. El tolosarra es la prueba viviente de que la táctica es de los jugadores. Como los viejos mediocentros, tiene muy claro que él debe ser el vértice de todas las jugadas. Cuando se detuvo en Kaká, le hizo un gesto, como pidiéndole que le tuviese presente cuando buscase una ayuda, y que, a ser posible, intentase recibir el apoyo. El plan se concretó en la jugada que terminó por reventar el partido. A minutos del descanso, Kaká recogió un balón al borde del área del Tenerife, levantó la cabeza, cosa que no ha hecho con frecuencia últimamente, y encontró a Xabi cerca del costado izquierdo. Le pasó la pelota y Xabi la recibió con el destinatario bien localizado de antemano. A un toque, un pase raso, tenso, envió el balón a la otra banda, donde esperaba Garay, que había aparecido por allí, como aparecen los jugadores que saben leer los partidos. Con otro toque, el central metió el centro al cogollo del área. Ahí se destapó su amigo Higuaín, indetectable para los centrales, para meter el pie y enviar el tiro a la red. Tres segundos. Tres toques. Un gol. El segundo del Madrid y la ruina del equipo local, que empezó el partido en estado de efervescencia y se fue al vestuario con una depresión galopante [...]

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